Historia

 

Bellmunt y Canella

Bellmunt y Canella, habían definido el Concejo de Parres como "antesala de la Corte del Rey Pelayo y lazo de unión entre la Asturias central y la oriental".

Ciertamente, el Concejo de Parres está situado en la zona oriental de Asturias, limitando con los Concejos de Ribadesella, Caravia, Colunga, Piloña, Ponga, Amieva y Cangas de Onís, a través de varios elementos naturales: el río Sella, la rica Cordillera del Sueve, el río Cua o el monte de Cea y Cetín.

Algunos hallazgos arqueológicos nos dan alguna información del Concejo, ya en la Prehistoria, del Paleolítico Inferior aparece un canto bifacial cerca de Collía; también pertenecientes a la cultura Magdaleniense y Aziliense han aparecido industrias líticas y óseas, en la Cueva del Taragañu, en la localidad de Arobes.

Parece que en el Concejo de Parres, encontramos el límite entre Cántabros y Astures; tal como lo confirman diferentes hallazgos arqueológicos encontrados en Fuentes, Cofiño y Santo Tomás de Collía.

Varias gentes o tribus configuraban el pueblo cántabro asentado en este lado del río Sella: los Orgenomescos, los Salaenos, los Vadinienses, entre otros.

En 1367 Suero Gutiérrez de Nevares y Pedro Díaz de San Juan de Parres, en representación del concejo apoyan la causa de Enrique II de Trastámara, que recompensó a estos nobles creando el condado de Las Arriondas, con solar en Coviella.

La muerte, sin descendencia -1462- de el Conde Tello Suero-Díaz, lleva a la desaparición del condado, que se transforma así en Coto, pasando a depender del Obispado y de la Casa de Nevares y el Monasterio de Villanueva.

En favor de la Casa de Nevares, Felipe II crea el cargo de Alférez Mayor y Regidor Perpetuo del Concejo de Parres en 1559. La casa mantendrá el título más de 100 años, para pasar luego a varias familias del Concejo: Maldonado, González de Argandona¿

Hasta la Alta Edad Media los datos referidos al Concejo son muy escasos, como escasas son las noticias referidas a la etapa del dominio visigodo o de la invasión árabe.

De época bajomedieval, son ya, las fortalezas descubiertas en la Forcada, Mancobio y el Torreón de Fíos.

Durante esta etapa histórica, el actual concejo de Parres está formado por tierras de realengo y cotos jurisdiccionales propiedad de casas señoriales y de Instituciones religiosas.

Tenemos constancia que en el S. XIV el Concejo de Parres formaba parte del Señorío asturiano de D. Alfonso Enríquez, que lo había recibido por donación testamentaría de Enrique II de Trastámara y que después pasaría a manos de la Iglesia Ovetense.

La desaparición de San Pedro de Villanueva como comunidad monástica en 1835, a raíz del proceso desamortizador, originó la perdida de todas sus propiedades en Parres que se repartieron por las parroquias de Viabaño, San Juan de Parres, Villanueva y Sevares.

Por su parte el antiguo dominio monástico de San Martín de Soto, dio paso al coto de Llames de Parres,- tras la supresión decretada por el Obispo D. Gutiérrez de Toledo de los monasterios de San Martín de Soto de Dueñas y Sta. María de Villamayor- que pasaría a manos del Monasterio Ovetense de San Pelayo.

Asimismo el coto de Fuentes, que pasa a ser propiedad de sus vecinos, fue traspasado en 1084 al Obispo Arias por Antonio Alfonso.

En 1827 desaparece de forma definitiva la organización basada en estos cotos jurisdiccionales, pasando a formarse el actual concejo de Parres, con capital en Bada y Cuadroveña, pasando definitivamente a Arriondas en esa fecha.

En 1886, por auto del obispado, los pueblos de Dego, Avalle, Collau l'Andrín y Santianes de Tornín pasan a formar la parroquia de San Pedro de Dego, en el arciprestazgo de Parres.